LA HISTORIA DE NUESTRA CHURRERIA

En 1960 un Cordobés de nombre Manuel aprendió el oficio de churrero en una churrería de la Sagrera, junto a su mujer Manuela, su cuñada Paqui y su hija Juani. Durante unos años fue amoldándose a Barcelona y al negocio y cuando se vio preparado y pudo juntar unas «perras» se embarcó en un desafío personal, se trasladaron a Hospitalet y alquiló una pequeña caseta que ya estaba siendo usada de churrería sin mucho éxito.

Así una semana santa de 1972 una caseta pintada de azul, reabrió sus persianas. Tras años de dedicación y muchos madrugones la gente del barrio fue conociendo la churrería como La Caseta Azul y aunque no tenia letrero, todos sabían donde estaban dos inmigrantes trabajadores y unos churros que eran las pequeñas recompensas de sus esfuerzos diarios.Los años pasaron y Juani creció y se casó con Fidel y juntos se montaron una churrería en Bellvitge. Durante unos años trabajaron y tuvieron dos hijos, un niño y una niña, él mayor que ella por un par de años.Queriendo dar descanso a los largos años trabajados por su padre, en 1992, Juani y Fidel compraron la caseta. Desgraciadamente la felicidad no duro mucho, tras toda una vida de duro trabajo, Manuel no pudo disfrutar de una mas que merecida jubilación, un cáncer puso fin a una maravillosa persona.

ANTES

En el año 2002, a Juani y a Fidel, les surgió la oportunidad de mejorar el negocio y cambiar las tan queridas cuatro chapas por un local, durante los aproximadamente dos años siguientes, estuvieron provisionalmente en un local a la vuelta de la esquina. En Mayo de 2004, se inauguro la nueva churrería, y no se dudo ni un segundo de como debía llamarse, La Caseta Azul, pero ahora también seria cafetería, el complemento ideal para los churros.Los años pasaban, mientras la siguiente generación de churreros aprendía el oficio, aunque solo el mayor de los hijos, Lluis fue el que se apasiono por esta profesión.
Así llegamos al 2015, donde Lluis, tercera generación de churreros se responsabilizó de seguir con el oficio que llevaba en la sangre desde que en 1960 lo inició su abuelo.

DESPUÉS